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martes, 13 de febrero de 2018

Chipirones encebollados con langostinos



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Ingredientes: 2 kg de chipirones; 300 g de langostinos; 3 cebollas medianas; 3 dientes de ajo; unvaso de vino blanco; un poco de pimienta negra molida; un poco de perejil; un poco de harina; aceite de oliva, y un poco de sal.
  - Preparación: Limpiamos los chipirones el día anterior a cocinarlos, dejándolos escurrir en un escurridor en el frigorífico. Limpiamos los langostinos, haciendo con sus cabezas y restos un fumet. Aparte, en una olla amplia, ponemos muy poco aceite a fuego fuerte para “marcar” los chipirones pasados por harina poco a poco y los reservamos. En la misma olla, ponemos más aceite y añadimos las cebollas cortadas en juliana y las doramos, agregándoles la pimienta y el vino blanco, u oloroso si quiere, dejando caramelizar la salsa. Seguidamente echamos un buen vaso de fumet, los chipirones y dejamos cocer diez minutos más, añadiendo a mitad de cocción los langostinos hasta terminar de hacer. Rectificamos de sal si hiciera falta y… listos para su mesa. ¡Exquisitos!  
Algunas curiosidades sobre el vino:
Vino.  Es un licor alcohólico que se hace del zumo de las uvas exprimido, y cocido naturalmente por la fermentación.
Dicha fermentación se produce por la acción de levaduras que transforman los azúcares del fruto en alcohol etílico y anhídrido carbónico. La producción de vinos dataría de del IV milenio a.C., teniendo su primer foco conocido en la región casi inmediata al sur de la cordillera del Cáucaso, desde la Capadocia hasta las costas meridionales del Mar Caspio. Existen multitud de tipos de vino. El nombre procede del latín vinum.
            Excelente para acompañar, siempre con moderación, nuestras comidas o el aperitivo. Bebido en esas condiciones, favorece el funcionamiento del aparato circulatorio y respiratorio, poseyendo propiedades como antioxidante y anticancerígeno.

 

lunes, 22 de mayo de 2017

Hamburguesas de atún en conserva




 -      Ingredientes: 3 latas de atún al natural escurridas de 80 g de peso neto cada una aproximadamente; 2 huevos batidos; 2 rebanadas de pan integral con o sin corteza (nosotros hemos escogido pan integral y, si usted quiere, en vez del pan integral, puede usar pan rallado); ½ cebolla; 2 dientes de ajo; un poco de perejil; una cucharadita de mostaza; una cucharadita de zumo de limón; aceite de oliva, y sal a gusto.
-     Preparación: Picamos muy bien la cebolla, los dientes de ajo y el perejil para, en un bol, mezclarlos bien con los restantes ingredientes utilizando un tenedor hasta obtener una masa homogénea. Vamos formando bolas que aplastaremos hasta formar las hamburguesas (como en el caso de otro tipo de hamburguesas, nosotros hemos puesto las bolas en papel film y nos hemos servido de unos artilugios de Tupperware como se puede apreciar en la foto, así podremos congelarlas más fácilmente). Finalmente, en una sartén o plancha con muy poquito aceite de oliva, las cocinamos.
-      Sugerencias: Como en otros casos, una salsa mahonesa, salsa Ketchup, una ensalada o patatas fritas paja, pueden acompañarlas perfectamente. Incluso sin ningún otro aditamento, utilizando simplemente el típico pan de hamburguesa o sin él. ¡Exquisitas!
Algunas curiosidades sobre el huevo:

Huevo. 
Cuerpo redondeado, de tamaño y dureza variables, que producen las hembras de las aves o de otras especies animales, y que contiene el germen del embrión y las sustancias destinadas a su nutrición durante la incubación. Los huevos de las aves constituyen un alimento habitual, muy rico en proteínas y de fácil digestión, siendo el componente principal de múltiples platos dulces y salados, y un complemento imprescindible en muchos otros. Los más consumidos son los de gallina, seguidos de los de pato, oca y codorniz. Desde tiempos prehistóricos ha sido para el ser humano una fuente rica en proteínas. Su nombre procede del latín ovum.
            Fritos, duros, en tortilla, revueltos, escalfados, pasados por agua o formando parte de guisos; he aquí algunas de las variopintas excelencias de nuestro protagonista.
Es una fuente barata y rica de proteínas, y en casi todas sus preparaciones son muy digestivos; también son ricos en vitaminas (aunque carecen de la vitamina C) y en minerales esenciales. No obstante, hay alguna polémica sobre su contenido en colesterol, que es alto, y si eso puede producir hipercolesterolemia en quien lo ingiere. Sin embargo, la yema del huevo es rica también en fosfolípidos, en especial fosfatidilcolina o lecitina, que por esterificación y sustitución detergerían o limpiarían del peligroso colesterol malo (LDL). No es un tema que esté claro ni zanjado, como tantos otros en nutrición. La consideración tradicional de no tomar más de dos huevos al día ni más de diez a la semana, sigue siendo válida.




miércoles, 10 de mayo de 2017

Caracoles



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Ingredientes: 1 kg de caracoles; 3 o 4 puñados de sal; 4 o 5 dientes de ajo; un poco de pimienta negra; un poco de comino; 2 o 3 clavos; un poco de orégano; un poco de tomillo; 1 o 2 guindillas; 1 pastilla de concentrado de caldo; unas ramas de hinojo; un manojo de hierbabuena, y una pizca de sal.

  -   Preparación: Si los caracoles están vivos (mejor si lo están) los colocamos en un recipiente para lavarlos varias veces con agua, que vamos cambiando, con el fin de quitarles toda la baba. Seguidamente los volcamos en el fregadero, ya sin agua, y le añadimos los tres o cuatro puñados de sal; vamos dando vueltas con las manos y los dejamos un rato reposar. A continuación, bajo el grifo y a puñados, terminamos de limpiarlos y los colocamos en la olla donde vayamos a cocinarlos y los cubrimos de agua. Ponemos el fuego a mínimo para que vayan poco a poco saliendo; aparte, en un almirez, echamos los restantes ingredientes salvo la hierbabuena, que majamos y metemos en una muñequilla de trapo bien limpia. Paulatinamente hemos ido aumentando la potencia del fuego hasta que observamos que los caracoles tienen “los cuernos” fuera, espumamos con las ramas de hinojo para que el agua esté limpia y le añadimos la muñequilla que, de vez en cuando, apretaremos a una de las paredes de la cacerola con una espumadera con el fin de que suelte todo su jugo. Cuando haya hervido veinte minutos o una media hora, le echamos el manojo de hierbabuena y estará hirviendo aproximadamente otra media hora. Deliciosos tanto los caracoles como el caldo.
Algunas curiosidades sobre los caracoles:

   
Caracol.
Cada uno de los moluscos testáceos de la clase de los Gasterópodos. De sus muchas especies, algunas de las cuales son comestibles, unas viven en el mar, otras en las aguas dulces y otras son terrestres. Su uso culinario se remonta a la Edad del Bronce (1800 a.C.), siendo los romanos quienes más lo utilizaron llegando a crear lugares para criarlos (cochlearium). Su nombre proviene  de una derivación popular del latín cochleāre.

    De las muchas especies comestibles destacaríamos el caracol común (Helix aspersa) y la cabrilla (Otala punctata). El caracol es un alimento muy saludable dado su bajo aporte de calorías (100 gramos de carne de caracol aportan únicamente 60-80 calorías), destacando su baja composición de grasas, y, por contra, su aportación de proteínas y minerales: calcio, magnesio, manganeso, zinc, yodo, cobre y azufre.



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